El nuevo sistema de cotización por ingresos reales
Desde el 1 de enero de 2023, los trabajadores autónomos cotizan en función de sus rendimientos netos reales, conforme al Real Decreto-ley 13/2022. La base de cotización ya no puede elegirse libremente dentro de unos límites generales, sino que debe ajustarse obligatoriamente al tramo de ingresos previstos.
Las cuotas abonadas durante el año tienen carácter provisional, ya que se calculan sobre una previsión de rendimientos. Una vez finalizado el ejercicio y cruzados los datos con la Agencia Tributaria, la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) realiza automáticamente la regularización anual.
Si se ha cotizado por debajo del tramo que corresponde a los ingresos reales, la TGSS reclamará la diferencia de cuotas.
Si se ha cotizado por encima, devolverá las cantidades ingresadas en exceso.
La regularización no tiene carácter sancionador, pero puede implicar ajustes económicos importantes concentrados en un único pago.
El sistema permite modificar la base de cotización hasta seis veces al año, lo que hace recomendable realizar un seguimiento periódico de la evolución de los ingresos para evitar desviaciones significativas.
Enero 2026: comienza la regularización de las cuotas de 2024
En 2026 se llevará a cabo la segunda regularización del nuevo sistema, correspondiente al ejercicio 2024 (la de 2023 se realizó en 2025).
La TGSS ha anunciado que el proceso se desarrollará en tres fases:
Primera fase (enero 2026): opción de mantener base superior
Afecta a autónomos que cotizaron por una base superior a la que les correspondería por sus ingresos reales. En estos casos, se podrá optar por mantener esa base (si no supera la máxima vigente a 31/12/2022) para no perder derechos futuros.
El plazo para ejercer esta opción será, previsiblemente, hasta el 28 de febrero de 2026.
Segunda fase (mediados de febrero 2026): pagar o devolver
Incluye a quienes hayan cotizado por encima o por debajo de su tramo real, así como a quienes no hayan declarado rendimientos. En esta fase se notificará la obligación de ingresar diferencias o el derecho a devolución.
Tercera fase: bases definitivas automáticas
Cuando la base provisional coincida exactamente con el tramo de rendimientos correspondiente o no proceda regularización, la base pasará automáticamente a ser definitiva.
Especial atención a la Tarifa Plana
La Seguridad Social introduce una matización importante:
- El primer año de Tarifa Plana no se regulariza.
- En el segundo año sí se revisará si los rendimientos superan el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
Si se superó el SMI, se perderá la bonificación y la TGSS reclamará las cuotas no ingresadas.
Recomendación profesional
Interpretar correctamente una resolución de regularización puede resultar complejo y tener impacto financiero relevante.
En Ballester Asesores analizamos cada situación de forma individualizada y ayudamos a planificar adecuadamente la base de cotización para evitar ajustes inesperados en ejercicios posteriores.
Si eres autónomo y quieres anticiparte a la regularización de 2026, este es el momento de revisar tu situación.





